Sin sentido, por alguna caprichosa pulsión que hace tiempo olvidé y ya no comprendo, trato de oponerme y ser contrario a la razón dominante buscando, sin haberla encontrado todavía, mi diferencia: ese rastro de originalidad que quiero creer que debe haber en mi interior; ese peculiar rasgo con el que tratar de ser distinto a lo que me rodea.
Alejándome de las costumbres impuestas, me decanto por la locura y acumulando contradicciones indago en lo extraño. La normalidad me produce una antipatía difícil de soportar y sus convencionalismos me son sumamente incómodos: una rígida mediocridad de la que no quiero formar parte. No me preocupa el rechazo que pueda provocar ni el violento final al que me puedan llevar tanto orgullo, me basta con ser fastidioso e incordiar a aquello que tanto desprecio.
sábado, 31 de julio de 2010
miércoles, 28 de julio de 2010
TRAS LA TORMENTA...
Pasados los días aciagos, vuelvo a encontrar el horizonte despejado. Un horizonte en calma que me cuesta describir con palabras. Me basta con sentir en cada poro de mi piel esta sensación que me invade: una sensación de paz y tranquilidad en la que se disipan, como la bruma en alta mar, todos los odios; una sensación de paz y tranquilidad en las que todas las desilusiones, las recientes y las que parecían olvidadas, se pierden en un más allá de la memoria, como las imágenes de otra inútil borrachera; una sensación tan agradable que logro evadirme de los asfixiantes tiempos impuestos por la lógica dominante: no me importan los años que tengo, no me importa no tener trabajo, no me importa no tener dinero, no me importa mi soledad, no me importa saberme un ser distinto en un mundo absurdo, egoísta y lleno de complicaciones sin sentido. Hoy, parto de cero, poniendo todo ese tiempo impuesto bajo mis pies, expectante a todas las encrucijadas que me encuentre en el camino, sabiendo que algún día volveré a llorar, sabiendo que algún día lo volveré a ver todo negro, sabiendo que ni la alegría ni la melancolía duran para siempre, sabiendo, en definitiva, que vivimos en un mundo agridulce.
jueves, 22 de julio de 2010
SUCEDE...
Y sucede
que me canso de ser ese:
el mismo perro sin dueño
que no tiene a donde volver;
sucede
que cada noche tengo el mismo sueño
y nunca recuerdo como llegué hasta él;
sucede
que el cielo es azul
y mis ojos cada día son más grises;
sucede
que todo sucede
y yo me quedo atrás, planeando
por la inconsistencia del delirio
que quiso ser sueño y no llego a ser
más que tenue susurro.
que me canso de ser ese:
el mismo perro sin dueño
que no tiene a donde volver;
sucede
que cada noche tengo el mismo sueño
y nunca recuerdo como llegué hasta él;
sucede
que el cielo es azul
y mis ojos cada día son más grises;
sucede
que todo sucede
y yo me quedo atrás, planeando
por la inconsistencia del delirio
que quiso ser sueño y no llego a ser
más que tenue susurro.
martes, 13 de julio de 2010
POéTICA 7-2010
Escribo por una fijación flagelante, tortuosa, una fijación que busca lo contrario: encontrar el camino a un estado donde nada permanezca, donde nada siga siendo lo mismo. Pero sucede lo contrario, sucede que sigo siendo yo mismo: la misma máscara que se define con las mismas palabras con las que intento liberarme.
Escribo porque soy un cobarde, porque no soy capaz de decir lo que siento a quien quiero que sepa todo lo que siento, y sólo soy capaz de disfrazarme con palabras, las mismas palabras que definen, forman y conforman la máscara de la que intento librarme.
Escribo porque lo bueno pasa, pasa y rápidamente se olvida; porque lo malo permanece, duele, aprieta el cuello y, erróneamente, pienso que mediante palabras puedo salvarme.
Escribo porque me aburro, porque el tiempo pesa: toneladas de tiempo muerto, toneladas de horas muertas que no pasan, toneladas de horas que se cargan en la espalda y me depositan sobre mi mismo.
Cansado de ser yo, escribo para hartarme de mi mismo y, por hastío, intentar ser otro.
Escribo porque soy un cobarde, porque no soy capaz de decir lo que siento a quien quiero que sepa todo lo que siento, y sólo soy capaz de disfrazarme con palabras, las mismas palabras que definen, forman y conforman la máscara de la que intento librarme.
Escribo porque lo bueno pasa, pasa y rápidamente se olvida; porque lo malo permanece, duele, aprieta el cuello y, erróneamente, pienso que mediante palabras puedo salvarme.
Escribo porque me aburro, porque el tiempo pesa: toneladas de tiempo muerto, toneladas de horas muertas que no pasan, toneladas de horas que se cargan en la espalda y me depositan sobre mi mismo.
Cansado de ser yo, escribo para hartarme de mi mismo y, por hastío, intentar ser otro.
viernes, 9 de julio de 2010
SANGRE
tengo los huevos
manchados
con tu sangre.
no te preocupes,
me gusta
tanto como a ti
follar
cuando estas con la regla.
ahora, también, puedes
volver a llamarme cerdo,
pues
no pienso ducharme.
voy a dejarme dormir
y que todo esto se seque en el sueño.
voy a llevarme tus restos
para no perderte
ni en la más oscura y triste
de mis pesadillas.
manchados
con tu sangre.
no te preocupes,
me gusta
tanto como a ti
follar
cuando estas con la regla.
ahora, también, puedes
volver a llamarme cerdo,
pues
no pienso ducharme.
voy a dejarme dormir
y que todo esto se seque en el sueño.
voy a llevarme tus restos
para no perderte
ni en la más oscura y triste
de mis pesadillas.
sábado, 26 de junio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
TRES INSTANTES ANTES DE LAS 5:00 a.m. y UN MAL DESPERTAR
4:00 a.m.
a esta hora
todo intento de poética es un juego de sombras,
pura vanidad que me mantiene
perdido en un tira y afloja
por saber dónde vives,
por querer acabar la noche
acurrucado entre tus piernas.
4:37 a.m.
guardar el recuerdo de lo que no fue:
mis manos sobre tus caderas,
el sabor de tu piel,
el hedor de tu sexo,
recorrer con mi lengua tu cuerpo,
mi polla dentro de ti,
para, sin querer,
derramarme sobre tu vientre.
4:47 a.m.
no hubiese estado mal
que tú y yo, sin conocernos,
nos hubiésemos usado,
el uno al otro,
como bastón de ciego,
para guiar nuestros cuerpos
en la oscuridad de la noche,
sabiendo que nada de esto
pudiese durar poco más
que el mismo desencuentro.
13:23 p.m
una mañana
que bien podría haber empezado
desabrazándonos
la soledad
sin saber,
siquiera al despedirnos,
el nombre del otro.
a esta hora
todo intento de poética es un juego de sombras,
pura vanidad que me mantiene
perdido en un tira y afloja
por saber dónde vives,
por querer acabar la noche
acurrucado entre tus piernas.
4:37 a.m.
guardar el recuerdo de lo que no fue:
mis manos sobre tus caderas,
el sabor de tu piel,
el hedor de tu sexo,
recorrer con mi lengua tu cuerpo,
mi polla dentro de ti,
para, sin querer,
derramarme sobre tu vientre.
4:47 a.m.
no hubiese estado mal
que tú y yo, sin conocernos,
nos hubiésemos usado,
el uno al otro,
como bastón de ciego,
para guiar nuestros cuerpos
en la oscuridad de la noche,
sabiendo que nada de esto
pudiese durar poco más
que el mismo desencuentro.
13:23 p.m
una mañana
que bien podría haber empezado
desabrazándonos
la soledad
sin saber,
siquiera al despedirnos,
el nombre del otro.
jueves, 17 de junio de 2010
PRESA del INSOMNIO
así, algunas noches
me gustaría salir de este cuerpo,
convertirme en niebla
y perderme en la mañana.
me gustaría salir de este cuerpo,
convertirme en niebla
y perderme en la mañana.
domingo, 13 de junio de 2010
NOCHE
noche oscura. noche lluviosa.
noche que vuelve sola
a una mañana
que se volverá el ayer
donde remontar el vuelo,
a pesar del vértigo
que me produce tu distancia,
y olvidar que te tuve cerca,
olvidar que te tuve dentro de mí.
noche que vuelve sola
a una mañana
que se volverá el ayer
donde remontar el vuelo,
a pesar del vértigo
que me produce tu distancia,
y olvidar que te tuve cerca,
olvidar que te tuve dentro de mí.
sábado, 5 de junio de 2010
GOLPE de CALOR
Encerrado en la oscuridad de mi apartamento, a cientos de kilómetros del mar, huyo de este calor con sabor a asfalto navegando por la red de redes pescando las noticias de los que están lejos.
Un amigo me dice que está en el mar, en esa mierda azul con arena y sombrillas, descansando de las fiestas y de las drogas; se siente bien: la piel salada húmeda y la brisa marina acariciándole susurros en la nuca.
También me dice que en mis poemas se escriben con palabras que sólo reflejan desesperanza y el encadenamiento a una rutina que palidece la piel y ensordece las caricias que la más oscura de las vidas siempre regala.
Sigo las pistas que las palabras, vía mail-conexión wifi, dejan ante mí mirada y recaigo en Cala-Blava, donde un transparente azul mar mediterráneo disuelve la rutinaria desesperanza como si fuese más sal sacandola de mi cuerpo y perdiéndola en la alta mar.
Mientras un sol quema mi piel y me recuerda que estoy vivo, me recuerda que siempre hay un más allá del fluorescente, del ordenador, de los viajes en metro y de, en definitiva, todo lo que conlleva vivir en esta cárcel de asfalto.
Un amigo me dice que está en el mar, en esa mierda azul con arena y sombrillas, descansando de las fiestas y de las drogas; se siente bien: la piel salada húmeda y la brisa marina acariciándole susurros en la nuca.
También me dice que en mis poemas se escriben con palabras que sólo reflejan desesperanza y el encadenamiento a una rutina que palidece la piel y ensordece las caricias que la más oscura de las vidas siempre regala.
Sigo las pistas que las palabras, vía mail-conexión wifi, dejan ante mí mirada y recaigo en Cala-Blava, donde un transparente azul mar mediterráneo disuelve la rutinaria desesperanza como si fuese más sal sacandola de mi cuerpo y perdiéndola en la alta mar.
Mientras un sol quema mi piel y me recuerda que estoy vivo, me recuerda que siempre hay un más allá del fluorescente, del ordenador, de los viajes en metro y de, en definitiva, todo lo que conlleva vivir en esta cárcel de asfalto.
miércoles, 26 de mayo de 2010
LA INSATISFACCIÓN DEL ONANISTA ENVIDIOSO
Fingido o no, pienso en la voluptuosidad del orgasmo femenino, su humedad, la electricidad recorriendo un cuerpo que sólo puede responder con espasmos. Más que la intensidad del gemido, es el movimiento involuntario del cuerpo. Un placer negado a la testosterona, ese ansia por dominar, ese ansia por controlar, que acaba siempre del mismo modo: igual que cuando termino un poema, autocomplacido, con cara de tonto, pensando que lo mismo he hecho un buen trabajo.
martes, 18 de mayo de 2010
PRODUCTO PERECEDERO
Todos los días atrapado en el mismo día. Un sólo día en torno a un trabajo de peón oficinista. Otra página más en mi abultado currículo de trabajos de mierda, de los cuales ninguno duró tanto como el de ahora.
Desde la amplitud del ventanal, observo como empieza otra primavera. En ella busco una salida, una salida distinta que no me lleve ni a Granada, ni a Ella, ni a ningún otro lugar de aquel pasado que hace tiempo que ya no está.
El horizonte es mío. Más allá de la pantalla del ordenador hay un lugar donde las palabras escriben otra historia, donde las palabras programaran algo distinto: otra Granada, otra Ella... un futuro diferente al que pretende sobrevivir este perecedero presente.
Una línea de fuga, un punto de ruptura de la narración prevista...
Desde la amplitud del ventanal, observo como empieza otra primavera. En ella busco una salida, una salida distinta que no me lleve ni a Granada, ni a Ella, ni a ningún otro lugar de aquel pasado que hace tiempo que ya no está.
El horizonte es mío. Más allá de la pantalla del ordenador hay un lugar donde las palabras escriben otra historia, donde las palabras programaran algo distinto: otra Granada, otra Ella... un futuro diferente al que pretende sobrevivir este perecedero presente.
Una línea de fuga, un punto de ruptura de la narración prevista...
lunes, 17 de mayo de 2010
AUTóMATA
A medida que va empezando el día, todas las palabras que hay dentro de mi cabeza me van recordando quien y como soy. Al tiempo que van dibujando el hoy que empieza. Así, en una posición de sumisa asunción, antes de entrar en el metro ya se quién soy, donde estoy y para que estoy donde estoy. Inmerso en esa comprimida biografía a la que he sido asignado en los primeros instantes de la jornada, como un autómata programado voy haciendo lo que tengo que hacer, pautas que se repiten casi idénticas día tras día y que podrían ser previstas matemáticamente. Hasta que acaba el día y todo queda suspendido como un PC, que con la pantalla apagada, permanece con todos los programas encendidos, a la espera del estimulo externo que lo vuelva a encender.
lunes, 10 de mayo de 2010
SOBREDIMENSIONADO
He elegido la distancia, un deslizarse por las cosas sin llegar a tocarlas; evitar fijar la persona para que la tristeza no dure más que el aleteo de una mosca y la alegría brille con la fuerza de una súper nova. Y en otro momento, en otro día, las palabras mantienen su intención de incoherencia, una imagen descompuesta que sólo se puede percibir desfragmentada. Pedazos que tratando de ser nube, se dispersan a causa del empuje autónomo del viento que fluye en el inmenso cielo que, sobredimensionado, hay en mi cabeza. El mismo viento que trae nuevas nubes, formando, azarosamente, nuevas imágenes que mediré en palabras para forma otro poema.
miércoles, 28 de abril de 2010
GRANDISIMO HIJO DE PUTA
Con la página en blanco comienzo a hilvanar palabras con la presuntuosa intención de crear un mundo aparte de esta tarde de domingo hecha de nada, horas muertas en una resaca que arrojó la memoria en alguna de las latas vacías de cerveza.
Recojo retales, imágenes difuminadas que no dicen nada, y busco tu cara entre fantasmas sin rostro que deambulan balbuceando en medio de la trama, no te encuentro, no encuentro más que un único nítido recuerdo: él agarrando mi brazo desde el interior del coche, él mostrando sus insultantes credenciales, él, grandisimo hijo de puta, robándome las drogas.
Tremenda insatisfacción el resultado final de esta historia que empezó, con la página en blanco, una tarde de domingo hecha de nada que, queriendo recordar tu cara, no encontré ni el color de tus ojos ni el color de tu pelo, tan sólo me di de nuevo con él, grandisimo hijo de puta, otra vez impotente ante su placa.
Recojo retales, imágenes difuminadas que no dicen nada, y busco tu cara entre fantasmas sin rostro que deambulan balbuceando en medio de la trama, no te encuentro, no encuentro más que un único nítido recuerdo: él agarrando mi brazo desde el interior del coche, él mostrando sus insultantes credenciales, él, grandisimo hijo de puta, robándome las drogas.
Tremenda insatisfacción el resultado final de esta historia que empezó, con la página en blanco, una tarde de domingo hecha de nada que, queriendo recordar tu cara, no encontré ni el color de tus ojos ni el color de tu pelo, tan sólo me di de nuevo con él, grandisimo hijo de puta, otra vez impotente ante su placa.
lunes, 26 de abril de 2010
NóMADA
echar la vista atrás, volver al origen, y no encontrar nada de lo que existió en el recuerdo, tampoco lo contrario, sin más, algo distinto, algo inesperado, agradable, tal vez, pero sobretodo sorprendente, tanto que te detiene, ensimismado en pura contemplación, hasta que olvidas donde estás y como llegaste, investigas en la memoria, y volviendo sobre tus pies, regresas al punto de partida, a la primera palabra con la que empezaste el verso del primer poema que escribiste, por el camino de vuelta, todo te resulta extraño, reconoces los lugares y los tiempos, pero todo tiene un sabor distinto, y otra vez perdido, en medio de todo, sin saber cual es el final y cual era el principio, aprendes por fin, pudiendo ser un buen principio, mirar a punto fijo, para hacer de una idea el hogar, en el que nunca te supiste detener, para empezar a caminar sin más,
jueves, 22 de abril de 2010
EN EL PARAíSO
Estoy, al final de la tarde, cuando los colores del ocaso empiezan a pincelar el cielo, sentado en un banco del parque dejando que el perro se saque solo. Anda de un lado a otro olisqueando las esquinas y marcando su territorio. Una pareja de adolescentes también anda olisqueándose las esquinas mutuamente un par de bancos más allá. No me gustaría volver a aquella época, demasiada confusión. Ahora la vida se ha vuelto tediosa, anodina y carente de aventura, hasta el fin de semana se ha vuelto rutinario, pero al menos todo trascurre en una aparente calma. Me hago un porro. La pareja me ve y el chico se acerca a pedirme un cigarro. Se lo doy y vuelve con su chica con cara de triunfo. El perro sigue por ahí, saco la libreta y escribo esto. Nada más. Para que escribir, mucho mejor escuchar los sonidos del parque y mirar el cielo, el atardecer naranja, violeta, las lágrimas del sol, que lentamente se deja caer tras el horizonte.
martes, 20 de abril de 2010
REINICIAR-SUSPENDER-APAGAR
Me propongo, una vez más, escribir algo para publicar en este espacio. Me siento delante del ordenador y nada... un enorme vacío blanco. Llevo semanas así, semanas dejándome hipnotizar por la confusa profundidad de la pantalla del ordenador, que al final, cuando la pantalla queda suspendida, tan sólo me muestra mi propio rostro confuso mirándose a sí mismo... Lo vuelvo a pensar, mejor me voy a dar un paseo con el perro y a ver que pasa.
martes, 13 de abril de 2010
HOY
Empiezo a escribir, y me entra miedo. Todo lo que tenía pensado escribir, hacer sobre el papel, se ha ido. Ojala fuese tan fácil escribir como rumiar ese dialogo interno que siempre surge cuando camino de algún lado a algún otro lado...
Simplemente no puedo, es así, no hay que darle más vueltas. Simplemente no puedo hacerlo todo. No puedo trabajar, escalar, pasear con el perro, montar en bicicleta, leer, ser hijo, hermano, amigo, nieto, no puedo salir a ligar, a beber, a fumar, a comprar, cocinar, limpiar, evadirme de todo frente al televisor, no puedo hacerlo todo, nunca me deja el suficiente tiempo para escribir....
Tendré que elegir, tomar una decisión, sopesar y decidirme...
Y en ese instante, es cuando surge el miedo.
Simplemente no puedo, es así, no hay que darle más vueltas. Simplemente no puedo hacerlo todo. No puedo trabajar, escalar, pasear con el perro, montar en bicicleta, leer, ser hijo, hermano, amigo, nieto, no puedo salir a ligar, a beber, a fumar, a comprar, cocinar, limpiar, evadirme de todo frente al televisor, no puedo hacerlo todo, nunca me deja el suficiente tiempo para escribir....
Tendré que elegir, tomar una decisión, sopesar y decidirme...
Y en ese instante, es cuando surge el miedo.
LOS ORIGENES, ALGúN DíA DEL 2007
porque mis ojos
hace tiempo que se secaron,
dejame que llore con palabras
para guardar las últimas lágrimas
en un corazón que sin ellas
se pararía.
porque no puedo decirte como me siento.
dejame que te llore estas palabras:
porque lloro tu ausencia
también lloro tu presencia,
porque cuando estas cerca de mí
es cuando más lejos te siento.
hace tiempo que se secaron,
dejame que llore con palabras
para guardar las últimas lágrimas
en un corazón que sin ellas
se pararía.
porque no puedo decirte como me siento.
dejame que te llore estas palabras:
porque lloro tu ausencia
también lloro tu presencia,
porque cuando estas cerca de mí
es cuando más lejos te siento.
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