Vuelve la luz. Ahora, cuando comienza otro invierno
regresa a mí
un tenue palpitar de la esperanza. Una salida. Un, nuevo, comienzo.
Sendero sinuoso por el que abandono la sombra
del abatimiento. Escollo
en el que encalló mi navío. El único
que tengo
que es mi cuerpo.
Y hacia una antigua y conocida
luz
caminando, sin los lastres del miedo y la ansiedad,
me dirijo.
jueves, 23 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
HIPéRBOLE
martes, 14 de septiembre de 2010
RINCóN DE SOLEDAD
El interior de un cuadro pixelado en un instante no detenido: una hoja arrancada del cuaderno planeando sobre el suelo, un disco rallado que repite los mismos compases de la canción, un teclado que no funciona y me devuelve, bolígrafo en mano, al cuaderno, un perro dormido cambiando de postura en el sillón, una rueda de bicicleta pinchada pidiendo una nueva oportunidad, el calor que no consigue detener el tiempo, apenas estirarlo un poco.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
FUEGO
lunes, 6 de septiembre de 2010
ESPLíN
sábado, 4 de septiembre de 2010
TARDE EN CALMA
En un tranquilo suceder, las horas pasan sin ser vistas, confundidas entre las melodías de viejas canciones. Mientras tanto, yo me dejo caer sobre el teclado sin saber cuanto tiempo permaneceré en él.
No importa, son sólo unas pocas horas. Porciones de tiempo objetivadas que nada saben del pulso de los corazones.
No importa, son sólo unas pocas horas. Porciones de tiempo objetivadas que nada saben del pulso de los corazones.
jueves, 2 de septiembre de 2010
NADA
miércoles, 1 de septiembre de 2010
AMENAZANDO TORMENTA
viernes, 27 de agosto de 2010
TARDE EN SILENCIO
Pertenezco a esos: los que piensan que ya está todo dicho. Le doy vueltas en mi cabeza y busco algo no pronunciado: los recibos de la luz se acumulan en la mesita de la entrada, no les importa su soledad, asumen en silencio su abandono; las plantas gritan en silencio hasta que pierden el color verde de sus hojas, veo sus gritos y les doy su ración de agua. Nada me importa mientras permanezca el silencio de lavadoras viejas y radios mal sintonizadas. Afuera, más silencio. Son las cuatro de la tarde, es verano, hace calor. Un desierto de asfalto con oasis de saldo. Lo que queda: un horizonte plano en el que ejecutar nuestras elecciones. Ya lo dijo Bukowski: poco amor/ o poca vida/ no es tan malo// lo que cuenta/ es observar las paredes/ yo nací para eso.
jueves, 26 de agosto de 2010
AGENCIAMIENTO #5 y #6
Hoy son ellas son las que hablan:
sOY LA PERRA MáS PERRA QUE JAMáS NADIE HAYA ABANDONADO.
miriam reyes
...pOR SABER QUE NO HAY CALOR COMO EL QUE QUE ME DISTE AL CORRERTE DENTRO.
ana pérez cañamares
sOY LA PERRA MáS PERRA QUE JAMáS NADIE HAYA ABANDONADO.
miriam reyes
...pOR SABER QUE NO HAY CALOR COMO EL QUE QUE ME DISTE AL CORRERTE DENTRO.
ana pérez cañamares
miércoles, 25 de agosto de 2010
AGENCIAMIENTO #2 y #3
tODOS LOS TéRMINOS QUE ELIJO PARA PENSAR SON PARA MI TéRMINOS EN EL SENTIDO PROPIO DE LA PALABRA: VERDADERAS TERMINACIONES.
antonine artaud
cUANDO UNO ESCRIBE HASTA CONVERTIR LA ESCRITURA EN UN VICIO, LO úNICO QUE HACE ES EXPLORAR. y PARA EXPLORAR HAY QUE IR HASTA EL FONDO. lO PEOR ES QUE UNA VEZ EN EL FONDO ES IMPOSIBLE REGRESAR.
pedro juan gutierrez
antonine artaud
cUANDO UNO ESCRIBE HASTA CONVERTIR LA ESCRITURA EN UN VICIO, LO úNICO QUE HACE ES EXPLORAR. y PARA EXPLORAR HAY QUE IR HASTA EL FONDO. lO PEOR ES QUE UNA VEZ EN EL FONDO ES IMPOSIBLE REGRESAR.
pedro juan gutierrez
sábado, 21 de agosto de 2010
LA MáS DULCE DE LAS MENTIRAS
Y todo se acabó.
Al verla de espaldas andando hacia la salida de la estación
mientras mi tren se alejaba,
me di cuenta:
todo iba a terminar,
no íbamos a volver a vernos.
Unas cuantas llamadas de teléfono,
y unas cuantas conversaciones de Messenger,
alargaron el final.
Con el tiempo
nos fuimos cansando de la distancia,
las llamadas de teléfono
y las conversaciones de Messenger
poco a poco
se fueron reduciendo
hasta producirnos incomodidad.
Lo último que escuche de sus labios:
nunca he querido ni querré a nadie
como te he querido a ti.
Yo sabía que era mentira.
La más dulce de las mentiras
que jamás escuché.
Al verla de espaldas andando hacia la salida de la estación
mientras mi tren se alejaba,
me di cuenta:
todo iba a terminar,
no íbamos a volver a vernos.
Unas cuantas llamadas de teléfono,
y unas cuantas conversaciones de Messenger,
alargaron el final.
Con el tiempo
nos fuimos cansando de la distancia,
las llamadas de teléfono
y las conversaciones de Messenger
poco a poco
se fueron reduciendo
hasta producirnos incomodidad.
Lo último que escuche de sus labios:
nunca he querido ni querré a nadie
como te he querido a ti.
Yo sabía que era mentira.
La más dulce de las mentiras
que jamás escuché.
jueves, 19 de agosto de 2010
AGENCIAMIENTO #1
unas palabras de Henrry Miller extraídas de su libro Hamlet por Deleuze y Guattari en su obra Rizoma.
La mala hierba es la Némesis de los esfuerzos humanos. De todas las existencias imaginarias que prestamos a las plantas, a los animales y a las estrellas, quizá sea la mala hierba la que lleva una vida más sabia. Bien es verdad que la hierba no produce ni flores, ni portaaviones, ni Sermones de la montaña (…) Pero, a fin de cuentas, la hierba siempre tiene la última palabra (…) No hay más salida que la hierba (…) La hierba sólo existe entre los grandes espacios no cultivados. Llena los vacíos. Crece entre, y en medio de otras cosas. La flor es bella, la berza útil, la adormidera nos hace enloquecer. Pero la hierba es desbordamiento, toda una lección moral.
La mala hierba es la Némesis de los esfuerzos humanos. De todas las existencias imaginarias que prestamos a las plantas, a los animales y a las estrellas, quizá sea la mala hierba la que lleva una vida más sabia. Bien es verdad que la hierba no produce ni flores, ni portaaviones, ni Sermones de la montaña (…) Pero, a fin de cuentas, la hierba siempre tiene la última palabra (…) No hay más salida que la hierba (…) La hierba sólo existe entre los grandes espacios no cultivados. Llena los vacíos. Crece entre, y en medio de otras cosas. La flor es bella, la berza útil, la adormidera nos hace enloquecer. Pero la hierba es desbordamiento, toda una lección moral.
martes, 3 de agosto de 2010
LLORAR
lloro recueros:
la memoria
del noctambulo
que sólo
cuando
está solo,
sabe todo lo
que a perdido;
como tus ojos,
que me miran
y los siento
alejarse en
la noche,
entre sus
sombras
lloro por la vida
perdida
en cada cruce
de miradas,
cuando,
en otras piernas,
aprendo
no necesitar
tenerte cerca.
lloro etílicas alegrías,
estruendosos brindis
que cantan
en el amanecer,
al nuevo mañana,
sin importarles
la resaca.
la memoria
del noctambulo
que sólo
cuando
está solo,
sabe todo lo
que a perdido;
como tus ojos,
que me miran
y los siento
alejarse en
la noche,
entre sus
sombras
lloro por la vida
perdida
en cada cruce
de miradas,
cuando,
en otras piernas,
aprendo
no necesitar
tenerte cerca.
lloro etílicas alegrías,
estruendosos brindis
que cantan
en el amanecer,
al nuevo mañana,
sin importarles
la resaca.
domingo, 1 de agosto de 2010
A LA RIBERA DE RIO
El calor que encontré en tu traviesa mirada fue muy superior, sin desmerecerlo, al que hallé entre tus piernas. Fui a verte para reencontrarme con tus besos, apaciguar mi delirio entre tus caricias y arrojar mi hastío en tu mirada. Nunca tuve la intención de retenerte más que setenta y dos horas y unos pocos minutos más entre mis brazos. Me gustan los espíritus libres, y nuca he querido tener una esposa ni esposarme sobre nadie.
Perdido en una tibia borrachera trataba de apaciguar, no sin dificultad, mi deseo: cogerte de la cintura y acercar tu cuerpo al mío para que así, los dos nos fundiésemos siendo uno, ir a tu dormitorio y amarte, saborear otra vez cada poro de tu piel y escuchar tus gemidos hasta que el amanecer nos diese un respiro en aquella calurosa noche de verano.
De la mano, distante en tus pensamientos, me llevaste a la ribera del río, idílico paraje en el que tus labios, en vez de besarme, lanzaron piedras sobre el tejado con el que empecé a construir mi fantasía, destruyéndolo todo y haciéndome caer en picado hasta el suelo, para recoger, en silencio, las lágrimas de mi desconsuelo.
Así me hiciste ver la triste verdad: lo qué pasó en la isla se quedó en la isla, no había razones para ti para repetirlo. Y de vuelta a la realidad, de regreso en mi urbana soledad, otra vez envuelto en mis delirios, mi fantasía quedo a la deriva entre la isla y un nuevo comienzo.
Perdido en una tibia borrachera trataba de apaciguar, no sin dificultad, mi deseo: cogerte de la cintura y acercar tu cuerpo al mío para que así, los dos nos fundiésemos siendo uno, ir a tu dormitorio y amarte, saborear otra vez cada poro de tu piel y escuchar tus gemidos hasta que el amanecer nos diese un respiro en aquella calurosa noche de verano.
De la mano, distante en tus pensamientos, me llevaste a la ribera del río, idílico paraje en el que tus labios, en vez de besarme, lanzaron piedras sobre el tejado con el que empecé a construir mi fantasía, destruyéndolo todo y haciéndome caer en picado hasta el suelo, para recoger, en silencio, las lágrimas de mi desconsuelo.
Así me hiciste ver la triste verdad: lo qué pasó en la isla se quedó en la isla, no había razones para ti para repetirlo. Y de vuelta a la realidad, de regreso en mi urbana soledad, otra vez envuelto en mis delirios, mi fantasía quedo a la deriva entre la isla y un nuevo comienzo.
sábado, 31 de julio de 2010
DEFINICIóN DEL YO ABSURDO
Sin sentido, por alguna caprichosa pulsión que hace tiempo olvidé y ya no comprendo, trato de oponerme y ser contrario a la razón dominante buscando, sin haberla encontrado todavía, mi diferencia: ese rastro de originalidad que quiero creer que debe haber en mi interior; ese peculiar rasgo con el que tratar de ser distinto a lo que me rodea.
Alejándome de las costumbres impuestas, me decanto por la locura y acumulando contradicciones indago en lo extraño. La normalidad me produce una antipatía difícil de soportar y sus convencionalismos me son sumamente incómodos: una rígida mediocridad de la que no quiero formar parte. No me preocupa el rechazo que pueda provocar ni el violento final al que me puedan llevar tanto orgullo, me basta con ser fastidioso e incordiar a aquello que tanto desprecio.
Alejándome de las costumbres impuestas, me decanto por la locura y acumulando contradicciones indago en lo extraño. La normalidad me produce una antipatía difícil de soportar y sus convencionalismos me son sumamente incómodos: una rígida mediocridad de la que no quiero formar parte. No me preocupa el rechazo que pueda provocar ni el violento final al que me puedan llevar tanto orgullo, me basta con ser fastidioso e incordiar a aquello que tanto desprecio.
miércoles, 28 de julio de 2010
TRAS LA TORMENTA...
Pasados los días aciagos, vuelvo a encontrar el horizonte despejado. Un horizonte en calma que me cuesta describir con palabras. Me basta con sentir en cada poro de mi piel esta sensación que me invade: una sensación de paz y tranquilidad en la que se disipan, como la bruma en alta mar, todos los odios; una sensación de paz y tranquilidad en las que todas las desilusiones, las recientes y las que parecían olvidadas, se pierden en un más allá de la memoria, como las imágenes de otra inútil borrachera; una sensación tan agradable que logro evadirme de los asfixiantes tiempos impuestos por la lógica dominante: no me importan los años que tengo, no me importa no tener trabajo, no me importa no tener dinero, no me importa mi soledad, no me importa saberme un ser distinto en un mundo absurdo, egoísta y lleno de complicaciones sin sentido. Hoy, parto de cero, poniendo todo ese tiempo impuesto bajo mis pies, expectante a todas las encrucijadas que me encuentre en el camino, sabiendo que algún día volveré a llorar, sabiendo que algún día lo volveré a ver todo negro, sabiendo que ni la alegría ni la melancolía duran para siempre, sabiendo, en definitiva, que vivimos en un mundo agridulce.
jueves, 22 de julio de 2010
SUCEDE...
Y sucede
que me canso de ser ese:
el mismo perro sin dueño
que no tiene a donde volver;
sucede
que cada noche tengo el mismo sueño
y nunca recuerdo como llegué hasta él;
sucede
que el cielo es azul
y mis ojos cada día son más grises;
sucede
que todo sucede
y yo me quedo atrás, planeando
por la inconsistencia del delirio
que quiso ser sueño y no llego a ser
más que tenue susurro.
que me canso de ser ese:
el mismo perro sin dueño
que no tiene a donde volver;
sucede
que cada noche tengo el mismo sueño
y nunca recuerdo como llegué hasta él;
sucede
que el cielo es azul
y mis ojos cada día son más grises;
sucede
que todo sucede
y yo me quedo atrás, planeando
por la inconsistencia del delirio
que quiso ser sueño y no llego a ser
más que tenue susurro.
martes, 13 de julio de 2010
POéTICA 7-2010
Escribo por una fijación flagelante, tortuosa, una fijación que busca lo contrario: encontrar el camino a un estado donde nada permanezca, donde nada siga siendo lo mismo. Pero sucede lo contrario, sucede que sigo siendo yo mismo: la misma máscara que se define con las mismas palabras con las que intento liberarme.
Escribo porque soy un cobarde, porque no soy capaz de decir lo que siento a quien quiero que sepa todo lo que siento, y sólo soy capaz de disfrazarme con palabras, las mismas palabras que definen, forman y conforman la máscara de la que intento librarme.
Escribo porque lo bueno pasa, pasa y rápidamente se olvida; porque lo malo permanece, duele, aprieta el cuello y, erróneamente, pienso que mediante palabras puedo salvarme.
Escribo porque me aburro, porque el tiempo pesa: toneladas de tiempo muerto, toneladas de horas muertas que no pasan, toneladas de horas que se cargan en la espalda y me depositan sobre mi mismo.
Cansado de ser yo, escribo para hartarme de mi mismo y, por hastío, intentar ser otro.
Escribo porque soy un cobarde, porque no soy capaz de decir lo que siento a quien quiero que sepa todo lo que siento, y sólo soy capaz de disfrazarme con palabras, las mismas palabras que definen, forman y conforman la máscara de la que intento librarme.
Escribo porque lo bueno pasa, pasa y rápidamente se olvida; porque lo malo permanece, duele, aprieta el cuello y, erróneamente, pienso que mediante palabras puedo salvarme.
Escribo porque me aburro, porque el tiempo pesa: toneladas de tiempo muerto, toneladas de horas muertas que no pasan, toneladas de horas que se cargan en la espalda y me depositan sobre mi mismo.
Cansado de ser yo, escribo para hartarme de mi mismo y, por hastío, intentar ser otro.
viernes, 9 de julio de 2010
SANGRE
tengo los huevos
manchados
con tu sangre.
no te preocupes,
me gusta
tanto como a ti
follar
cuando estas con la regla.
ahora, también, puedes
volver a llamarme cerdo,
pues
no pienso ducharme.
voy a dejarme dormir
y que todo esto se seque en el sueño.
voy a llevarme tus restos
para no perderte
ni en la más oscura y triste
de mis pesadillas.
manchados
con tu sangre.
no te preocupes,
me gusta
tanto como a ti
follar
cuando estas con la regla.
ahora, también, puedes
volver a llamarme cerdo,
pues
no pienso ducharme.
voy a dejarme dormir
y que todo esto se seque en el sueño.
voy a llevarme tus restos
para no perderte
ni en la más oscura y triste
de mis pesadillas.
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